
Hoy, 7 de julio, festividad de San Fermín, es un día muy especial para quienes vivimos en Pamplona.
El blanco y el rojo vuelven a llenar las calles, las peñas ponen música a cada rincón y la ciudad vive una tradición que pasa de generación en generación.
San Fermín no es solo una fiesta, sino una parte de nuestra identidad.
Durante nueve días, Pamplona abre sus puertas al mundo.
Miles de personas, de culturas, idiomas y países diferentes, llegan para compartir una misma celebración. Pocas ciudades consiguen convertirse, durante unos días, en un lugar tan universal.
Detrás de esta fiesta está la figura de San Fermín.
Según la tradición cristiana, nació en la antigua Pompaelo, la actual Pamplona, a finales del siglo III. Fue evangelizador y primer obispo de Amiens, ciudad situada al norte de Francia, donde murió mártir.
Hoy es co-patrón de Navarra junto a San Francisco Javier.
Pamplona es conocida en todo el mundo por sus fiestas de San Fermín.
Millones de personas las han visto alguna vez en medios de comunicación y miles viajan cada año para vivirlas en primera persona.
Una fiesta donde se celebra el encuentro con la gente, la alegría compartida y el orgullo de pertenecer a una tierra con una historia muy viva.
¡Viva San Fermín!


