
En la mentoría de hoy te comparto la parábola del sembrador y su gran significado en nuestra vida.
«Unas semillas caen en el camino, otras entre piedras, otras entre espinos y solo las que caen en tierra fértil, logran dar fruto abundante«.
¿No es exactamente lo que nos pasa en la vida?
Todos tenemos dentro una semilla -nuestro propósito, nuestros sueños, nuestra esencia-, pero no siempre la sembramos en el terreno adecuado en el que es fértil para dar frutos abundantes.
A veces, la dejamos en lugares donde se marchita, rodeada de personas que no construyen o en rutinas que nos apagan.
Y ahí, por más que queramos crecer, la semilla no puede florecer.
Pero cuando decidimos plantar en tierra fértil, cuidándonos, rodeándonos de buenas personas y eligiendo espacios que nos nutren, la semilla da fruto en abundancia.
Hoy quiero invitarte a hacerte estas 3 preguntas:
1. ¿Dónde estoy sembrando?
2. ¿Mi terreno actual me fortalece o me roba energía?
3. ¿Qué necesito soltar para elegir la tierra que me nutra de verdad?
El mensaje es sencillo y profundo: siembra tu semilla en tierra fértil y confía, porque el fruto llegará. Solo necesita tiempo y perseverancia, disciplina, foco y propósito.
Es importante tener dirección y el tiempo te premiará.
Gracias por ser parte de este camino de crecimiento personal.



