
¡Ayer cumplí años!
Y hoy quería empezar agradeciendo.
GRACIAS a la vida por todo lo que me ha permitido vivir, por lo que me ha enseñado y también por aquello que no entendí en su momento.
A mi familia, a mis amigos, a quienes cada semana recibís mi newsletter y a todas las personas que Dios ha puesto en mi camino.
Cumplir años tiene algo que me gusta mucho.
Te recuerda que el tiempo pasa y que, aunque no podamos elegir todo lo que nos sucede, sí podemos elegir, cada vez con más conciencia, qué hacemos con lo que nos pasa y qué hacemos con el tiempo que se nos ha regalado.
Cuando miro hacia atrás, pienso que una vida también se construye con todo aquello que un día nos dolió. Con lo que entonces no supimos comprender, con las decisiones que tomamos y también con las que no nos atrevimos a tomar.
Todo forma parte de lo que hoy somos.
Por eso agradezco los días de luz y también los días más oscuros. No porque hayan sido fáciles, sino porque también me han ayudado a crecer y a convertirme en la persona que soy hoy.
Y quizá por eso, cuando llegamos a una determinada etapa de la vida, necesitamos mirar nuestra vida de otra manera.
Preguntarnos qué queremos conservar, qué ya no tiene sentido, qué queremos dejar atrás y qué necesita volver a ocupar un lugar.
Puede ser una ilusión que dejamos aparcada.
Una habilidad que nunca llegamos a desarrollar.
O simplemente explorar qué tiene sentido de verdad.
Por eso creo que esta etapa no debería consistir en hacer más.
Sino en elegir mejor. En autoconocernos. En tomar decisiones con más claridad.
Y para elegir necesitamos saber dónde estamos, qué queremos mantener, qué soltar, qué merece nuestro tiempo y hacia dónde queremos caminar.
Eso es, en buena parte, lo que llevo haciendo y explorando estos años.
Y por eso nació la Comunidad de Claridad Interior.
Un espacio para mujeres que, quizá como tú, sienten que ha llegado el momento de parar, mirar hacia dentro y preguntarse qué quieren hacer con esta etapa de su vida.
No hace falta tenerlo todo claro para empezar.
A veces, precisamente, necesitamos empezar para encontrar claridad.
Y este comienzo de septiembre puede ser un buen momento para mirar tu vida con otros ojos.
Para recordar que todo lo que has vivido cuenta.
Comienzo este nuevo año de vida con gratitud y con una certeza cada vez más profunda:
Vivir cada día con sentido.


