Discernimiento: aprender a ver con claridad

Una de las cosas más difíciles de la vida es tomar buenas decisiones.

Porque para ello es importante saber desde dónde las estamos tomando.

Desde qué nivel de conciencia, desde qué nivel emocional, desde lo que hemos vivido y aprendido o desde lo que creemos que es mejor en el momento actual.

Muchas veces no decidimos desde la calma.
Ni desde la verdad.
Ni desde la conciencia.

Decidimos desde el miedo a perder.
Desde la soledad.

Desde una emoción.
Desde la necesidad de sentirnos suficientes.
Desde heridas que todavía no hemos mirado de frente.

Y ahí es donde una persona empieza a confundirse.

Confunde amor con dependencia.
Confunde intensidad con conexión.
Confunde aguantar con amor propio.

Confunde libertad con hacer lo que quiere.
Y confunde paz con costumbre.

Por eso el discernimiento es tan importante.

Y, ¿qué es discernir?

Si queremos una respuesta breve, es aprender a ver con claridad.

Discernir es la capacidad humana para distinguir, comprender y evaluar con claridad lo que realmente es mejor para la persona.

Mejor no es lo cómodo, ni lo fácil. Mejor es lo que nos hace tomar el camino correcto hacia el propósito, la misión.

Discernir requiere de autoconocimiento, reflexión, paciencia para elegir la opción más adecuada.

Una persona con discernimiento escucha, observa, reflexiona y aprende a leer la realidad sin autoengañarse, aceptando lo que la vida le muestra.

Por eso es tan importante en la vida.

Porque no todo lo que parece amor lo es.

Porque no todo lo que parece oportunidad lo es.

Y para ello es imprescindible aquietar la mente y conectar con quienes somos de verdad, con nuestra parte espiritual.

El discernimiento aparece cuando empiezas a observar tu vida con honestidad.

Cuando dejas de justificarlo todo.
Cuando dejas de romantizar lo que te destruye.


Cuando te atreves a hacerte preguntas incómodas.

¿Esto realmente me hace bien?
¿Esta relación me da paz, me hace crecer?
¿Estoy siendo yo misma o estoy sobreviviendo para no decepcionar a otros?
¿La vida que estoy construyendo se parece a quien realmente soy?

Hay preguntas que incomodan.
Pero también estas mismas preguntas despiertan.

Discernir es aprender a escuchar la verdad, incluso cuando no coincide con lo que deseas.

Elegir lo que te hace crecer porque eso es lo que te permite ser libre.

Si estás en un momento de tu vida en el que quieres reordenar tu espacio interior, en un momento en el que todo parece que está bien, pero hay algo que crees que debes revisar, puedo acompañarte con un proceso de orden interior que he creado, llamado REORDÉNATE.

Un espacio que se adapta a tu situación actual. 

5 pasos, 8 semanas, para tomar conciencia de qué ocupa tu espacio interior, mirar, observar qué tiene sentido y qué debes soltar, para poder diseñar y elegir la vida que has venido a vivir.

Sesiones individuales, personalizadas, adaptadas a tu momento vital actual.

Solo quedan 2 plazas para esta edición.

Si quieres, pincha en la primera sesión gratuita de mi web y hablamos más sobre todo lo que puedes aprender.

Hay un antes y un después en este proceso.

Ya sabes, ¡Tú decides!

0
    0
    Tu carrito
    Tu carrito está vacío.Regresar
    Scroll al inicio
    Powered by Joinchat