Mentoryx Awards

A finales de enero tuve el honor de asistir a la primera edición de los Mentoryx Awards, celebrada en el Auditorio de la Cartuja, en Sevilla.

Lo que viví allí fue un encuentro entre personas que han decidido vivir de manera más consciente. Que han elegido hacer ese importante viaje al autoconocimiento para reorientar su camino y, después de atravesar su propio proceso de crecimiento personal, hoy acompañan a otras personas con rigor, conciencia y responsabilidad.

Los Mentoryx Awards nacen para reconocer a mentores, coaches, conferenciantes y formadores de habla hispana que están generando transformación real. No se premia solo una trayectoria profesional. Se pone luz sobre una vocación: la de acompañar a otros a vivir desde el propósito de vida.

Y eso, en estos tiempos, es profundamente necesario.

Durante la gala hubo momentos muy emotivos. Se celebraron historias, proyectos y trayectorias que están dejando huella. Personas que entienden que el talento no es solo capacidad, sino compromiso. Que el talento solo tiene sentido cuando se comparte y sirve a los demás.

Ver reunidas a tantas personas que han elegido transformar su propia historia para poder acompañar la de otros seres humanos es profundamente emocionante. Confirma que este camino tiene sentido. Que cada proceso deja huella.

Acompañar vidas humanas requiere presencia. Requiere escucha. Requiere haber hecho el propio recorrido interior con honestidad para ordenarse por dentro y guiar con claridad.

También sentí algo que siempre comparto con mi comunidad: la mentoría exige una enorme responsabilidad y compromiso.

Guiamos desde la experiencia y el conocimiento, pero sobre todo desde el corazón.  Antes de acompañar, hemos tenido que sostenernos a nosotros mismos. Antes de hablar de luz, hemos atravesado nuestras sombras. Y reconocer eso colectivamente es un acto de madurez, coherencia y humildad.

Es afirmar que otra forma de liderazgo es posible: más humana, más consciente, más alineada con el propósito.

Mi vínculo con la mentoría nace de mi propia historia. De un proceso profundo de viaje interior, que me permitió reiniciar y renovar mi vida desde un lugar más auténtico, más ordenado, estar más alineada con mis valores, más en paz.

Por eso, estar allí no fue solo asistir a un evento. Fue recordar por qué hago lo que hago y desde dónde.

Aquella noche volvió a resonar en mí estas palabras que comparto con frecuencia:

“El verdadero éxito no es llegar. Es ser coherente con quién eres mientras caminas”

Y cuando esa coherencia se celebra colectivamente, lo que realmente se reconoce es la valentía de vivir alineados con el propósito.

Gracias a Antonio Lara y Rosa Martorell por impulsar un proyecto que dignifica y visibiliza el acompañamiento en el desarrollo humano. Y gracias a todas las personas que formaron parte de una noche que ya deja huella en el alma de las personas.

Si sientes que ha llegado el momento de dejar de caminar en automático y quieres explorar cómo ordenar tu propio mapa interior, estaré encantada de escucharte.

Porque todo empieza cuando decides volver a ti para reconectar con tu identidad y compartir tu talento con el mundo.

Y ahí está la verdad de nuestra misión en la vida, la que nos hace vivir en plenitud.

0
    0
    Tu carrito
    Tu carrito está vacío.Regresar
    Scroll al inicio